domingo, 14 de noviembre de 2010

I need you, 'cause without you I am nothing


En el teatro Espacio Rogelio Villarreal de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL se presentó ayer jueves 27 de octubre el dueto Domenico Giustino y Olga Gutiérrez en un espectáculo nominado We will announce the title later en el marco del XIII  Festival Internacional de Danza-Extremadura-Lenguaje Contemporáneo. 

La obra, titulada así como una referencia clara al estilo innovador e improvisado que surge de la colaboración entre Domenico Giustino y Hector Thami Manekelha (quien acompañaría originalmente pero no pudo salir de su país natal por causas de fuerza mayor), da muestra de lo que hoy día exige una sociedad cansada de tanta intolerancia, de tanta apatía, de tanto mirar lo mismo.

La colaboración más que la dirección, la exploración más que sola presentación de una idea preconcebida es lo que marcó la velada. Con un introito pausado, cargado de sombras, de incertidumbres y de posibilidades, Domenico y Olga salen al escenario como dos seres en búsqueda de otro.

El autorreconocimiento del cuerpo en el momento y el contexto concreto es tan sólo el primer paso que el Ser debe llevar a cabo para pasar luego al descubrimiento del otro y reconocerlo como un igual. La represión que uno puede ejercer sobre el otro se estira y afloja en una búsqueda que no se conforma con la danza, sino que también explora el tacto, el olfato, la palabra misma. La vista, el sentido más engañoso porque presenta una imagen inconclusa, se niega para que el resto del cuerpo interactúe con el otro.

Una vez reconocidos, los dos cuerpos pueden plantearse sus dudas. ­­¿Qué es ser hombre? ¿Qué es ser mujer? ¿Qué es ser un poco machista pero con conciencia? La cuarta pared desaparece y ahora no es sólo un cuestionamiento entre dos sino un cuestionamiento de dos hacia el resto, hacia los espectadores que no pueden más que contestar.

El cuerpo deja de ser simplemente un instrumento de baile y se convierte en un estuche de monerías que contiene voz y movimiento. Luego, la danza se concreta y se enfoca en sí misma para dirigirse a todos en una voz: “les quiero recordar que estamos en un estado de crisis”. Situados en un espacio concreto, la exploración se convierte en manifestación. En una búsqueda de sentido social que va más allá del otro en escena, aún más allá del público y se dirige al cielo eterno que no responde tampoco.

Sí, no, sí, no, sí, no: una sola respuesta que motiva a los artistas. Son dos cuerpos que son dos culturas: la ajena y la propia. Olga da vueltas sobre sí misma como el mexicano da vuelta sobre sus propios problemas, negándose a salir de un solo lugar común. Llega Domenico y la arrastra para juntos explorar nuevas maneras de danzar, nuevas maneras de ser y existir.

Cae la oscuridad y en ella sólo se escucha una voz I need you y unos chasquidos que reverberan en el auditorio generando ecos que se repiten en otras manos. ‘cause without you y los aplausos se multiplican, los ruidos que surgen de la cuarta pared destruida. I am nothing y queda claro que juntos Domenico y Olga han creado una nueva manera de ser que incluyó a todos los presentes. 

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